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jueves, 18 de abril de 2013

Descontrol en Paiporta

LAS PROVINCIAS. Tras la declaración el martes del exalcalde socialista de Paiporta Bertomeu Bas, acusado de un delito continuado de malversación y otro de prevaricación, ayer le tocó el turno a los otros cinco acusados que, junto a él, se sientan en el banquillo. En concreto, el funcionario encargado de personal, el responsable de la brigada de Obras, el coordinador de Obras, su mujer y exconcejala de Servicios Sociales y la regidora de Interior.

Todos ellos evidenciaron ante el juez la falta de control de la que adolecía el consistorio de l'Horta, donde operarios municipales confirmaron que repostaban gasolina para sus vehículos particulares con cargo al ayuntamiento.

En concreto, el carpintero municipal, quien, según la Fiscalía era el encargado de transportar a la encargada de la limpieza al chalé del exalcalde para acondicionarlo, reconoció ayer que su vehículo era uno de los incluidos en la lista de gasolina que tenía el Ayuntamiento. De hecho, tanto si el coche se utilizaba para ir a la compra o para atender una avería dentro de la localidad, el repostaje corría a cargo del erario público. El día anterior, Bas lo justificó asegurando que el consistorio no disponía de vehículos municipales, por lo que los operarios usaban los suyos. Uno de los acusados llegó incluso a asegurar que la carga de papeleo en el consistorio era «enorme» y no se podía llevar un control estricto de las cosas, por lo que algunas peticiones se hacían «de palabra». En otro momento del interrogatorio la acusación inquirió a dos de los acusados sobre el destino de «pañales, suavizante y neveras de plástico» que se adquirieron con cargo municipal, en un establecimiento de Paiporta. Pero aseguraron que eran productos que se usaban en el área de Servicios Sociales.

Los acusados negaron ante el juez que realizaran u ordenaran las labores de reforma y acondicionamiento del chalé del exalcalde en horario laboral, como así asegura el ministerio fiscal que sucedió. De hecho, uno de ellos señaló que el consistorio vigila la asistencia  mediante el sistema de fichas con huella dactilar. Aunque el juez recordó que el hecho de fichar no asegura que los protagonistas fueran a trabajar o que no lo hicieran, puesto que se puede firmar y luego no acudir al puesto de trabajo.

Por otra parte, ayer también prestó declaración el exconcejal al que la Fiscalía cree que el Ayuntamiento creó un puesto a medida. El acusado justificó su cargo «en vista de las cargas de trabajo que tiene un concejal de Urbanismo» y negó cualquier irregularidad.

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