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viernes, 10 de mayo de 2013

Dos altos cargos del Ayuntamiento, condenados por espetar a la Policía: «No sabe quién soy yo»

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EFE. El juez considera probado que, tras ser requeridos por estacionar en doble fila, dijeron a los agentes «No sé qué se han creído estos» y «no me sale de los cojones darte la documentación»

Una sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 2 de Cuenca ha condenado a dos altos cargos del Ayuntamiento por faltas de desconsideración a agentes de la autoridad, después de que fueran denunciados por un delito contra el artículo 634 del Código Penal.

Los hechos se produjeron en 2011, días después de la toma de posesión del actual alcalde, Juan Ávila, cuando el Jefe del Área de Recursos Humanos, Vicente Fernández Campillo, y el máximo responsable del Servicio de Gestión de Personal del consistorio, José Ignacio Álvaro Chirveches, se negaron a mostrar su documentación al ser requeridos por agentes de la Policía Local por estacionar vehículos en doble fila.

Además se dirigieron a los agentes en estos términos: «Son unos chulos y no saben quién soy yo. Éstos se van a enterar. Llama a su jefe. No sé qué se han creído éstos» o «no me sale de los cojones darte la documentación».

Se da la circunstancia de que hace menos de una semana el futbolista del Real Madrid Cristiano Ronaldo espetó la misma frase a la Policía Local de Madrid tras intentar saltarse un control mientras conducía su Audi R8 sin documentación en la glorieta de Cuzco.

Tras conocerse la sentencia, el PP en el Ayuntamiento de Cuenca ha pedido al alcalde el «cese fulminante» de ambos funcionarios. Para el PP, estos hechos son un «caso muy grave» porque se trata de dos altos cargos nombrados por el alcalde, a quien han pedido que los cese y les abra expediente disciplinario ya que estos funcionarios, en el momento de los hechos, se encontraban dentro de su horario laboral.

Además, a juicio del PP, intentaron utilizar su puesto en el Ayuntamiento para intimidar a los dos policías locales y amenazaron a uno de ellos con que «le iban a abrir un expediente disciplinario por chulo y mal educado», según sus propias palabras recogidas en la sentencia.
A juicio de este grupo, «Ávila no puede mantener ni un minuto más en sus puestos de responsabilidad a dos personas que han sido acusadas de un delito de desobediencia a la autoridad y que muestran una y otra vez una actitud prepotente que daña la imagen de nuestro ayuntamiento».

Asimismo, han mostrado su confianza en que no se produzcan represalias hacia los agentes por parte del alcalde y su equipo de Gobierno.

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