EFE. El Parlamento
portugués aprobó este viernes con los votos a favor de los socialistas y del
resto de la izquierda la reducción del horario de los funcionarios a 35 horas
semanales, aunque falta por definir la fecha exacta en que entrará en vigor.
La medida permitirá a
los trabajadores del sector público volver a la situación en la que se
encontraban hasta septiembre de 2013, cuando el Gobierno conservador que
lideraba entonces el país decidió aumentar su horario hasta las 40 horas
semanales.
El nuevo Ejecutivo
socialista, que llegó al poder a finales de noviembre gracias a un inédito
acuerdo firmado con el Bloque de Izquierda -hermanado en Bruselas con los
partidos español Podemos y griego Syriza- y los comunistas, llevaba en su
programa electoral esta propuesta.
La resolución fue
aprobada hoy de forma general, aunque debe todavía ser sometida a votación
nuevamente, tras discutirse los detalles de la norma.
Entre ellos, la fecha
de entrada en vigor, que se ha convertido en un asunto polémico en Portugal
debido a la amenaza de huelga en el sector público realizada por el principal
sindicato, la CGTP -de orientación comunista-, para el próximo 29 de enero.
La central anunció
movilizaciones si el proyecto presentado hoy no era aprobado y si el Partido Socialista
no cedía en su idea inicial de que la medida entre en vigor el próximo mes de
julio con el fin de dar tiempo a que se proceda a una "reorganización de
los servicios" que evite tener que pagar horas extraordinarias para
compensar este cambio de horario.
A pesar de que la
norma que ampliaba el horario de los funcionarios a las 40 horas semanales fue
aprobada en 2013, algunos organismos públicos no aplicaron este cambio,
fundamentalmente ayuntamientos, debido a que una sentencia del Tribunal
Constitucional confirmó que las autoridades municipales tenían autonomía en esa
materia.
"Tengo la
seguridad de que conseguiremos poner tan rápidamente como sea posible en vigor
las 35 horas en todos los sectores de la administración pública, garantizando,
como está en nuestro programa de Gobierno, que eso se haga sin un aumento de
los costes", argumentó durante su intervención en la Cámara el primer
ministro, el socialista António Costa.
Contra la reposición
de estos horarios votaron tanto los socialdemócratas del PSD (centro-derecha)
como los democristianos del CDS-PP (el partido más a la derecha del arco
parlamentario), que alertan precisamente del incremento del gasto público que
puede derivar de esta modificación legislativa.
Los representantes de
ambas fuerzas políticas -que gobernaron en coalición Portugal desde junio de
2011 hasta noviembre de 2015- recordaron ejemplos de otros países europeos con
40 horas semanales en el sector público, y consideraron su reducción un agravio
comparativo con los trabajadores de empresas privadas.

No hay comentarios :
Publicar un comentario