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miércoles, 12 de junio de 2013

Anulada la sanción a las policías que se durmieron el 22-M

LA VOZ. Un defecto de forma en la tramitación del expediente le ha servido a dos agentes municipales de Vigo para librarse de una sanción de dos días de suspensión de funciones por falta disciplinaria de carácter grave. Motivo: que la noche electoral de las últimas municipales, que tuvieron lugar el 22 de mayo del 2011, presumiblemente se durmieron en el vehículo policial cuando debían estar vigilando un centro electoral en el barrio de Balaídos.

En su recurso, las dos policías niegan los hechos y también que hubieran desobedecido las órdenes de sus superiores, pero el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Vigo no entra en el fondo del asunto, ya que aprecia defectos de forma. En concreto, que el Concello tramitó el expediente conforme a la Ley Orgánica de Régimen Disciplinario del Cuerpo Nacional de Policía cuando la normativa aplicable debería haber sido el decreto que desarrolla en este campo la Ley de Coordinación de Policías Locales.

De nada han servido las explicaciones del letrado del Concello vigués de que ambas normas son similares en cuanto a la tipificación de las faltas y las sanciones. El juez no lo admite y por este motivo acepta el recurso y anula la sanción.

En esta línea, acepta la alegación de las agentes de que el instructor nombrado no encaja con lo previsto. Se debe a que al utilizar una normativa errónea se incumple la obligación de que sea personal funcionario perteneciente a la categoría o escala superior a la de las dos presuntas infractoras. Por todo ello impone al Concello las costas judiciales, por valor de 200 euros, y dicta un fallo firme, ya que no cabe apelación.

Esta decisión deja sin aclarar un incidente que tuvo una gran notoriedad en el cuerpo policial, ya que afectó a la constitución del colegio electoral. Al no comparecer las agentes, no dar parte del servicio y no responder a los requerimientos desde la jefatura policial por medio de la emisora, un inspector acudió al lugar. El oficial comprobó que muy cerca de la entrada del colegio se encontraban las agentes «en el interior de un vehículo particular y aparentemente dormidas, una en el asiento del conductor y otra en el trasero».

Pocas semanas después, el gobierno municipal elegido precisamente el 22-M ordenó la apertura de un expediente disciplinario, con el fallo de hacerlo siguiendo el régimen del Cuerpo Nacional de Policía. En su momento, el responsable policial consideró como una agravante el hecho de que las personas presentes en la puerta del colegio electoral se dieron cuenta de lo ocurrido, aunque las agentes negaron en todo momento estar durmiendo.

Sin embargo, el mando policial lo dio por seguro al afirmar que tuvo que golpear las ventanillas con los nudillos para que lo atendieran.

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